La Voyager 1 es una Sonda espacial robótica de 722 kilogramos, lanzada el 5 de septiembre de 1977, desde Cabo Cañaveral, Florida. Permanece operacional actualmente, prosiguiendo su misión extendida que es localizar y estudiar los límites del sistema solar, incluyendo el Cinturón de Kuiper y más allá (al 8 de abril de 2011, se encuentra a 17.490 millones de kilómetros del Sol,1 en los límites del Sistema Solar, donde ha detectado un cambio en el flujo de partículas por la cercanía del fin de la heliosfera). Su misión original era visitar Júpiter y Saturno. Fue la primera sonda en proporcionar imágenes detalladas de las lunas de esos planetas.
La Voyager 1 es actualmente el objeto hecho por el hombre más alejado de la Tierra, viajando a una velocidad relativa de la Tierra y el Sol más rápido que ninguna otra sonda espacial. A pesar de que su hermana Voyager 2 fue lanzada 16 días antes, la Voyager 2 nunca rebasará a Voyager 1. Ni tampoco la misión New Horizons a Plutón, a pesar de que fue lanzada de la Tierra a una velocidad superior que las dos Voyager, ya que durante el curso del su viaje, la velocidad de la Voyager 1 fue incrementada debido a tirones gravitacionales asistidos. La actual velocidad de New Horizons es mayor que la del Voyager 1 pero cuando New Horizons llegue a la misma distancia del Sol de la que la Voyager 1 está ahora, la velocidad será de 13 km/s a diferencia de la del Voyager 1 que es de 17 km/s
El 7 de julio de 2009 Voyager 1 estaba a 109,71 UA (16.414 millones de kilómetros) del Sol y ha entrado en la Heliopausa, la zona terminal entre el Sistema Solar y el Espacio Interestelar, una vasta área donde la influencia del Sol cede ante las radiaciones de otros cuerpos lejanos de la galaxia. Si el Voyager es aún funcional cuando pase la heliopausa (y efectivamente convertirse en el primer objeto de fabricación humana que abandone nuestro sistema estelar), los científicos obtendrán las primeras mediciones directas de las condiciones del espacio interestelar, las cuales podrían proveer pistas relevantes del origen y la naturaleza del universo. A esta distancia, las señales del Voyager 1 tardan más de catorce horas en alcanzar el centro de control en el Jet Propulsion Laboratory en La Cañada Flintridge, California. Voyager 1 tiene una trayectoria parabólica, y ha alcanzado velocidad de escape, lo que significa que su órbita no regresará al Sistema solar interior. Junto con la Pioneer 10, Pioneer 11, Voyager 2 y la New Horizons, Voyager 1 es una sonda interestelar.
Ambas sondas han sobrepasado su tiempo de vida calculado en un principio. Cada sonda obtiene su energía eléctrica de tres RTGs, (Generador termoeléctrico de radioisótopos) de los cuales se espera que estén generando suficiente energía para que las sondas estén en comunicación con la Tierra hasta por lo menos el año 2025.Para fotografiar el planeta Júpiter, la NASA optó por el Sistema Bicolor Simplificado del inventor mexicano Guillermo González Camarena, que era más simple en cuanto a electrónica que el sistema norteamericano NTSC, para una misión a tan larga distancia.
Lanzamiento de la Voyager 1
La sonda fue lanzada el 5 de septiembre de 1977 desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Cabo Cañaveral a bordo de un cohete Titan IIIE.
Un defecto de quemado de combustible de la segunda fase del cohete hizo, en principio, temer a los técnicos que la sonda no llegase a Júpiter. Sin embargo, la fase superior Centauro permitió compensar este defecto.
A pesar de haber sido lanzada después de su gemela Voyager 2, la Voyager 1 siguió una trayectoria más rápida, por lo que llegó antes a Júpiter.
Voyager 1 realizó sus primeras fotografías de Júpiter en enero de 1979 y alcanzó su máximo acercamiento el 5 de marzo de 1979 a una distancia de 278.000 km. En su misión a Júpiter realizó 19.000 fotografías, en un periodo que duró hasta abril.
Debido a la máxima resolución permitida por tal acercamiento, la mayor parte de las observaciones acerca de las lunas, anillos, campo magnético y condiciones de radiación de Júpiter fueron tomadas en un periodo de 48 horas alrededor de dicho acercamiento.
Se acercó a 18.640 km de la luna Io de Júpiter y pudo observar por primera vez actividad volcánica fuera de la Tierra, algo que pasó inadvertido para las Pioneer 10 y 11. El descubrimiento fue realizado por la ingeniera de navegación Linda A. Morabito durante un examen de una fotografía varias horas después del sobrevuelo.
Acelerada por el campo gravitatorio de Júpiter, alcanzó Saturno el 12 de noviembre de 1980, acercándose a una distancia de 124.200 km. En esta ocasión descubrió estructuras complejas en el sistema de anillos del planeta y consiguió datos de la atmósfera de Saturno y de su mayor luna, Titán, de la que pasó a menos de 6.500 km. Debido al descubrimiento de atmósfera en este satélite, los controladores de la misión decidieron que la Voyager 1 hiciera un acercamiento más cercano a esta luna, sacrificando así las siguientes etapas de su viaje: Urano y Neptuno, que fueron visitadas por su gemela Voyager 2.
Este segundo acercamiento a Titan aumentó el impulso gravitatorio de la sonda, alejándola del plano de la eclíptica y poniendo fin a su misión planetaria.
El 17 de febrero de 1998 a las 23:10 (hora europea), la Voyager 1 se encontraba a 10.400.000.000 km de la Tierra, récord establecido 10 años antes por la sonda Pioneer 10.
En septiembre de 2004, la Voyager 1 alcanzó una distancia de 14 mil millones de kilómetros (93,2 UA, 8.700 millones de millas o 13 horas luz) del Sol y es por lo tanto el objeto más lejano construido por el hombre. El 15 de agosto de 2006 la sonda Voyager 1 alcanzó la distancia de 100 UA, esto es más de 15.000 millones de km del Sol.
Se aleja con una velocidad de 3,6 unidades astronómicas (29 minutos-luz) por año del Sol, lo que corresponde a 17 km/s. Medidas exactas apuntan a que la velocidad disminuye muy lentamente de forma imprevista. Las causas de este frenado son objeto de diversas controversias.
En una declaración de prensa, el 24 de mayo de 2005 la NASA declaró que la Voyager 1 había alcanzado como primer objeto construido por el hombre, la zona llamada frente de choque de terminación, y continuará viajando por la región conocida como heliofunda, la última frontera del Sistema Solar, próxima a la heliopausa.
Al viajar muy distante del Sol, para su funcionamiento la Voyager 1 recibe su energía de tres generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG), que convierten el calor de la desintegración radiactiva del plutonio en electricidad, en lugar de los paneles solares utilizados en otras muchas sondas para viajes interplanetarios. Se estimó que la energía generada por esta pila nuclear bastaría para alimentar los principales sistemas hasta el año 2025. Los datos de degradación del RTG muestran que se ha conservado en mejor estado de lo previsto, por lo que la duración debería ser mayor.
La Voyager 1 lleva consigo en su viaje espacial uno de los dos discos con sonidos de la Tierra Sound of Earth.
El 31 de marzo de 2006, operadores de radio amateur del AMSAT en Alemania, rastrearon y recibieron ondas de radio provenientes del Voyager 1 usando una antena parabólica de 20 metros (66 pies) en la ciudad de Bochum, con una técnica de integración larga. Los datos fueron comparados y verificados contra los datos de la estación en Madrid, España de la Red del espacio profundo. Se cree que este es el primer intento exitoso de localización del Voyager 1 por aficionados.
En mayo del 2008, el Voyager 1 estaba en 12.45° declinación y a 17.125 horas de ascensión recta, en dirección de la constelación de Ofiuco.
Misión interestelar
Ambas sondas Voyager tendrán suficiente energía para operar hasta el año 2025.2
| AÑO-DÍA | Término de sus funciones científicas | |
|---|---|---|
| 2007-032 | Se apaga el Subsistema de Plasma (PLS). En 2007-013 se apaga el calentador de este instrumento. | |
| 2008-015 | Apagado del experimento de Radioastronomía Planetaria (PRA) | |
| ~FIN 2010 | Apagado de la plataforma de escaneado y las observaciones UV | |
| ~2015* | Terminan las operaciones con la cinta de datos (DTR) | |
| ~2016 | Terminan las operaciones con los giroscopios | |
| ~2020 | Se inicia el apagado selectivo de instrumentos | |
| 2025** | No se podrá dar energía a ningún instrumento |
* Las operaciones con la cinta de datos están sujetas a la capacidad de recibir datos a 1,4 kbps a través de la DSN (Red de espacio profundo), pudiendo alargarse en caso de usar una futura red con más sensibilidad.
** No antes de esta fecha.
Ahora a 17 400 millones de km, (año 2011) la sonda se dirige en dirección del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea y, en los próximos años, dejará el espacio dominado por la influencia de nuestro Sol y entrará en el espacio entre las estrellas - el espacio interestelar.
Los científicos saben que será así debido a la forma en que se está comportando el viento solar en la actual ubicación de la Voyager.
Esta corriente de partículas cargadas forma una burbuja alrededor nuestro Sistema Solar conocido como la heliósfera. El viento se desplaza a velocidad "supersónica" hasta que cruza con una onda de choque llamado choque de terminación.
A este punto, el viento disminuye drásticamente su velocidad y se calienta en una región llamada la heliopausa. La Voyager ya determinó que la velocidad del viento en su ubicación presente se ha reducido a cero.
Esto significa que Voyager ya alcanzó la región donde el viento solar empieza a dar vuelta sobre sí mismo mientras se estrella contra las partículas del espacio interestelar.
Un punto azul pálido
Un punto azul pálido es una fotografía de la Tierra tomada por la nave espacial Voyager 1 a una distancia de 6.000 millones de kilómetros y el título de un libro de Carl Sagan inspirado en esta fotografía. Muestra la Tierra como una mota de luz casi imperceptible por el fulgor del Sol. La foto fue tomada el 14 de febrero de 1990. En 2001 fue seleccionada por Space.com como una de las mejores diez fotos científicas del espacio en la historia.
Los comentarios de Carl Sagan sobre esa histórica foto, que aparecen como colofón de la serie Cosmos, fueron los siguientes:
Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol. La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.
Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.
La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.1
Para el Voyager 1 de los límites del sistema solar son cada vez más cerca. La nave espacial es ahora 117 unidades astronómicas del Sol (una unidad astronómica equivale a algo menos de 150 millones de kilómetros, la distancia media de la Tierra desde el Sol) y sólo hace unos días que sus medidas han permitido el rediseño de los curiosos tendencia "burbuja" del campo magnético solar en esa distancia. Ahora otras medidas de la sonda, esta vez de la velocidad del viento interestelar llamada, un flujo continuo de partículas emitidas por el Sol, lo que confirma que la frontera está por venir. Los resultados serán publicados en un artículo a cabo en la Naturaleza.
Las medidas son claras: en los últimos tres años de viaje de la sonda, la velocidad de las partículas que rodean la mezcla ha pasado de cero a 70 kilómetros por segundo y se mantuvo así durante los últimos ocho meses. Una señal de que hemos llegado a una zona donde el flujo de partículas solares se frena y se detuvo el flujo de partículas de las estrellas cercanas. En otras palabras, estamos en la zona donde la presión del viento interestelar es capaz de contrarrestar la del viento solar.
Para Messerotti Mauro, un físico solar de la 'INAF - Observatorio Astronómico de Trieste "esto indica que la Voyager 1 es all'eliopausa cerca, la línea de fondo, donde es completamente el viento estelar confundirse con la emitida por las estrellas cercanas. Esta es el área donde termina el sistema solar y el espacio interestelar comienza. "Lo más interesante e inesperado, sin embargo, se refiere a la longitud de la zona de transición antes de la heliopausa. "Los modelos conceptuales utilizados hasta ahora en una transición fuerte, neta, incluyendo la envoltura heliosfera y heliopausa. La Voyager 1 está viajando en lugar de tres años en una zona intermedia. Así que no hay discontinuidades repentinas que se esperaba. "
La Voyager 1 continúa su viaje cada vez más cerca de la frontera más allá del cual el espacio exterior se esperaba.
Voyager sugiere que hay burbujas magnéticas en el borde del Sistema Solar
Observaciones de la nave espacial Voyager de la NASA, el centinela más adentrado en el espacio profundo de la humanidad, sugiere que el borde de nuestro Sistema Solar puede no ser liso, sino estar repleto de un turbulento mar de burbujas magnéticas.
Mientras usaban un nuevo modelo de ordenador para analizar los datos de Voyager, los científicos encontraron que el campo magnético lejano del Sol está formado por burbujas de aproximadamente 160 millones de kilómetros de ancho. Las burbujas se crean cuando las líneas de campo magnético se reorganizan. El nuevo modelo sugiere que las líneas de campo se rompen en estructuras auto-contenidas desconectadas del campo magnético solar. Los hallazgos se describen en la edición del 9 de junio de la revista Astrophysical Journal.
Como la Tierra, el Sol tiene un campo magnético con un polo norte y un polo sur. Las líneas de campo se extienden hacia fuera debido al viento solar, un flujo de partículas cargadas que emanan de la estrella y que interactúa con el material expelido desde otros rincones de nuestra galaxia, la Vía Láctea. La sonda Voyager, a más de 14.500 millones de kilómetros de la Tierra, se encuentra viajando en una región limítrofe. En esa área, el viento solar y el campo magnético se ven afectados por el material expelido desde otras estrellas en nuestro rincón de la galaxia.
“El campo magnético del Sol se extiende hasta el borde del Sistema Solar”, dijo la astrónoma Merav Opher de la Universidad de Boston. “Debido a que el Sol gira, su campo magnético se vuelve retorcido y arrugado, parecido a la falda de una bailarina. Muy lejos del Sol, donde están las Voyagers, los pliegues de la falda se agrupan”.
Comprender la estructura del campo magnético del Sol permitirá a los científicos explicar cómo los rayos cósmicos galácticos entran en nuestro sistema solar y ayudará también a definir cómo interactúa la estrella con el resto de la galaxia.
Hasta el momento, mucha de la evidencia de existencia de las burbujas se origina en un instrumento a bordo de la nave, que mide partículas energéticas. Los investigadores están estudiando más información y esperan encontrar señales de las burbujas en los datos de campo magnético de Voyager.
“Aún estamos intentando amoldar nuestras mentes a las implicaciones de estos hallazgos”, dice el físico Jim Drake de la Universidad de Maryland, uno de los colegas de Opher.
El Disco de oro de las Voyager (en inglés "Sound of Earth", en español Sonidos de la Tierra), es un disco de gramófono, que acompaña a las sondas espaciales Voyager, lanzadas en 1977 y que tardarán 74.500 años en alcanzar las proximidades de la estrella más cercana a nuestro sistema solar.
Contenido
El disco contiene sonidos e imágenes que retratan la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra. Se diseñó con el objetivo de dar a conocer la existencia de vida en la Tierra a alguna posible forma de vida extraterrestre inteligente que lo encontrase, y que además tenga la capacidad de poder leer, entender y descifrar el disco. El contenido de la grabación fue seleccionado por la NASA y por un comité presidido por Carl Sagan de la Universidad Cornell.
Música
A continuación de la sección de sonidos de la Tierra, hay una ecléctica selección de música de muy diferentes culturas, incluyendo clásicos orientales y occidentales. La selección incluye lo siguiente:
| País | Sonido | Autor | Intérpretes | Recogido por | Tipo de música | Dur. | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Alemania | Concierto de Brandemburgo n.º 2 en fa mayor (BWV 1047) I Mov. | Bach | Munich Bach Orchestra dirigida por Karl Richter | Música Barroca | 4:40 | |||||
| Indonesia | "Puspawarna" ("Tipos de Flores") | Court gamelan of Pura Paku Alaman dirigidos por K.R.T. Wasitodipuro | Robert E. Brown | Gamelan | 4:43 | |||||
| Senegal | Percusión Senegalesa | Charles Duvelle | Percusión | 2:08 | ||||||
| Zaire | Canción de iniciación para las niñas pigmeas | Colin Turnbull | 0:56 | |||||||
| Australia | "Estrella de la mañana" y "Pájaro siniestro" | Sandra LeBrun Holmes | Sonidos Aborígenes | 1:26 | ||||||
| México | "El Cascabel" | Lorenzo Barcelata | Lorenzo Barcelata y el Mariachi México | Folklore mexicano Son Jarocho - Mariachi | 3:14 | |||||
| Estados Unidos | "Johnny B. Goode" | Chuck Berry | Chuck Berry | Rock and roll | 2:03 | |||||
| Nueva Guinea | Canción de la casa de los hombres | Robert MacLennan | 1:20 | |||||||
| Japón | "Tsuru No Sugomori" 《鶴の巣籠り》 | Goro Yamaguchi | Shakuhachi | 4:51 | ||||||
| Alemania/Bélgica | "Gavotte en rondeaux", de la Partita No. 3 en Mi mayor, de Sonatas y partitas para violín solo | Bach | Arthur Grumiaux | Violín | 2:55 | |||||
| Austria/Alemania | La flauta mágica, Aria de la reina de la noche Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen | Mozart | Edda Moser (soprano)y la Ópera del Estado de Baviera, dirigido por Wolfgang Sawallisch | Ópera | 2:55 | |||||
| Georgia URSS | "Tchakrulo" | Radio Moscú | Coral | 2:18 | ||||||
| Perú | El cóndor pasa | D. Alomía Robles. Letra de Julio de La Paz | Casa de la Cultura, Lima | Zampoña y tambor | 0:52 | |||||
| Estados Unidos | "Melancholy Blues" | Louis Armstrong | Jazz | 3:05 | ||||||
| Azerbaijan URSS | Mugam | Radio Moscú | Gaitas | 2:30 | ||||||
| Rusia/Francia/Estados Unidos | La consagración de la primavera, Danza del sacrificio | Stravinsky | Columbia Symphony Orchestra Conducido por Igor Stravinsky | 4:35 | ||||||
| Alemania/Canadá | El clave bien temperado, Libro 2, Preludio y Fuga No.1 en en Do Mayor | Bach | Glenn Gould | Piano | 4:48 | |||||
| Alemania/Inglaterra | Quinta Sinfonía, I Mov. | Beethoven | Orquesta Philharmonia dirigida por Otto Klemperer | 7:20 | ||||||
| Bulgaria | "Излел е Делю хайдутин" ("Izlel je Delyo Hajdutin") | tradicional | Valya Balkanska | Ethel Rain and Martin Koenig | 4:59 | |||||
| Estados Unidos | Canto nocturno | Indios Navajos | Willard Rhodes | 0:57 | ||||||
| Reino Unido | "The Fairie Round" de pavanas, gallardas, alemandas y otros Aeirs cortos | Anthony Holborne | David Munrow y el Early Music Consort of London | 1:17 | ||||||
| Islas Salomón | Solomon Islands Broadcasting Service | Flautas de pan | 1:12 | |||||||
| Perú | Canción de boda | John Cohen | 0:38 | |||||||
| China | "Liu Shui" 《流水》 ("Corrientes de agua") | Bo Ya | Kuan P'ing-hu | Guqin | 7:37 | |||||
| India | "Jaat Kahan Ho" | Surshri Kesar Bai Kerkar | Raga Bhairavi | 3:30 | ||||||
| Estados Unidos | "Dark Was the Night, Cold Was the Ground" | Blind Willie Johnson | Blind Willie Johnson | Blues | 3:15 | |||||
| Alemania/Hungría | Cavatina del Cuarteto de cuerdas n.º 13 en si bemol mayor, Opus 130 | Beethoven | Budapest String Quartet | Cavatina | 6:3 |
La sonda espacial Voyager 2 fue lanzada el 20 de agosto de 1977 desde Cabo Cañaveral, en un cohete Titán-Centauro. Es idéntica a su sonda hermana, la Voyager 1. Ambas sondas habían sido concebidas inicialmente como parte del programa Mariner con los nombres de Mariner 11 y Mariner 12, respectivamente.
A diferencia de su predecesora, la Voyager 2 adoptó una trayectoria diferente en su encuentro con Saturno, sacrificando la cercanía a Titán, pero adoptando un mayor impulso gravitacional en su viaje hacia Urano y Neptuno. La sonda alcanzó su mayor cercanía con estos planetas en los años 1986 y 1989, respectivamente.
A pesar de que muchos de sus instrumentos se encuentran fuera de servicio, aún continúa inspeccionando los alrededores del Sistema Solar. A la velocidad de 14,8 km/s, tardará unos 193.000 años en alcanzar la estrella Ross 248, de la que pasará a una distancia de 1,7 años luz.
El 10 de agosto de 2007 la Voyager 2 se encontraba a una distancia de 83.5 UA del Sol y viajaba aproximadamente a 3,3 UA al año.1
El 10 de diciembre de 2007 descubrió que el sistema solar no tiene una forma esférica, sino ovalada, debido al campo magnético interestelar del espacio profundo.2 Se encuentra actualmente a 14.243 millones de kilómetros del Sol3
Lanzamiento de la Voyager 2
La sonda fue lanzada con el fin de aprovechar las posiciones de Júpiter y Saturno, así como la entonces reciente técnica de impulso gravitatorio.
De esta forma, una misma misión podría visitar varios planetas con el ahorro que ello suponía.
La sonda fue lanzada el 20 de agosto de 1977 desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Cabo Cañaveral a bordo de un cohete Titan IIIE.
El personal de tierra estuvo tan concentrado en un problema ocurrido durante el lanzamiento de su gemela, la Voyager 1, que olvidó enviar a la Voyager 2 un código de activación de su antena de alta ganancia.
Por suerte, el personal pudo contactar con la sonda a través de la antena de baja ganancia y activarlo.
El máximo acercamiento a Júpiter tuvo lugar el 9 de julio de 1979, a 570.000 kilómetros sobre las nubes de
las capas altas de la atmósfera del planeta.
Aunque los astrónomos habían estudiado Júpiter desde telescopios en la Tierra desde hacía siglos, los científicos se sorprendieron de los descubrimientos realizados por la sonda.
Las cámaras de la nave revelaron una atmósfera de hidrógeno y helio cuyas nubes presentaban una dinámica mucho más compleja de lo que habían imaginado. La sonda descubrió también que el planeta emitía mucha más energía de la que recibía del Sol, lo que podría justificar una actividad atmosférica tan intensa que permitiera la existencia de fenómenos como la Gran Mancha Roja.
La existencia de vulcanismo en Ío (luna) fue, probablemente, uno de los descubrimientos más inesperados de la misión realizada con anterioridad por la Voyager 1 unos meses antes. En conjunto, las dos sondas registraron más de nueve erupciones, y hay evidencias de que hubo más en el intervalo de tiempo comprendido entre ambas visitas.
La Voyager 1 había descubierto en la luna Europa largas series de estrías que los científicos habían interpretado como fallas procedentes de procesos tectónicos. Sin embargo, las imágenes de mayor resolución enviadas por la Voyager 2 revelaron que se trataban de fracturas en una capa de hielo que cubre un océano interior.
La sonda descubrió que Ganímedes, la mayor luna del Sistema Solar, presentaba dos tipos bien diferenciados de terreno, uno cubierto de cráteres y otro estriado, sugieriendo que la costra helada de la luna pudiera haber sufrido fenómenos tectónicos.
Calisto presentaba una corteza de hielo muy antigua con muchos cráteres y anillos remanentes de grandes impactos. Los mayores cráteres aparentemente han sido borrados por el flujo de la corteza de hielo a lo largo de los tiempos geológicos. No hay relieves topográficos aparentes de estos inmensos impactos, salvo una coloración diferente y los restos de anillos concéntricos.
Se descubrió un pequeño anillo alrededor del planeta, así como los satélites Adrastea, Metis y Tebe.
Saturno
El máximo acercamiento de la sonda a Saturno tuvo lugar el 25 de agosto de 1981, cuando la sonda investigó las capas superiores de la atmósfera del planeta.
Sus mediciones revelaron que en los máximos niveles de presión (7 kilopascales) la temperatura era de 70 Kelvin (-203 °C). El polo podría estar 10 K más frío, si bien esto podría ser estacional.
Tras sobrevolar Saturno, la plataforma de la cámara de la Voyager 2 se bloqueó, poniendo en peligro los planes de continuar la misión hacia Urano y Neptuno. Por suerte, el problema pudo ser solucionado y la sonda continuó su camino.
El máximo acercamiento a Urano tuvo lugar el 24 de enero de 1986 a 81.500 km de las capas más altas de la atmósfera.
La Voyager 2 descubrió 10 lunas antes desconocidas, estudió la atmósfera del planeta, resultado de la inclinación del eje de rotación (97,77º) e investigó el sistema de anillos.
La luna Miranda resultó ser uno de los cuerpos más sorprendentes. La Voyager 2 descubrió al sobrevolarla cañones de 20 km de profundidad y una mezcla de superficies nuevas y viejas. Las cinco mayores lunas parecieron ser agregados de roca y hielo, como las lunas de Saturno.
El análisis de los anillos reveló que eran diferentes de los de Júpiter y Saturno, pudiendo ser relativamente recientes.
La Voyager 2 descubrió uno de los efectos más sorprendentes de la inclinación del planeta: el campo magnético está inclinado 60º respecto al eje de rotación planetario. El campo magnético es arrastrado por la rotación del planeta siguiendo un movimiento de sacacorchos.
No se conocía la existencia de campo magnético en el planeta antes de la llegada de la sonda. Su intensidad es semejante a la del campo magnético de la Tierra, y su orientación hace pensar que se forma a profundidades en las que el agua puede actuar como conductor.
La sonda descubrió, asimismo, que Urano es un tipo de planeta gigante muy diferente de Júpiter y Saturno. Su atmósfera no está formada de hidrógeno y helio, sino de metano y amoníaco. El planeta es de menor tamaño que Júpiter y Saturno, y los investigadores sospechan que en su interior puede haber océanos de agua y hielo.
La máxima aproximación a Neptuno tuvo lugar el 25 de agosto de 1989. Al ser el último gran planeta que la sonda visitaría, se decidió hacer un vuelo cercano a la luna Tritón, de forma similar a como la Voyager 1 sobrevoló Titán.
La sonda descubrió que el planeta tenía en su atmósfera una gran mancha oscura, si bien ésta podría haber desaparecido, según muestran las imágenes del telescopio Hubble. Originalmente se pensó que podría ser una gran nube, aunque posteriormente se postuló que era un agujero en la capa de nubes que cubren el planeta.
Pese a encontrarse en los límites exteriores del sistema solar, donde la radiación solar es más débil, Neptuno desafió a los científicos mostrando unos fuertes vientos. Una posible explicación es que, cuanta menos luz solar se reciba, menos energía habrá para alterar los vientos.
Escapando del sistema solar
Desde que su misión planetaria terminara, la Voyager 2 ha pasado a ser una sonda interestelar que la NASA piensa utilizar para medir las condiciones más allá de la heliosfera.
Al igual que su gemela, la Voyager 1, la Voyager 2 en 2007 cruzó el frente de choque de terminación, por lo que ya no se encuentra dentro de la influencia del Sol.
Se espera que siga transmitiendo hasta 2030.
El 4 de Noviembre de 2011 personal de la Red del Espacio Profundo de la NASA enviaron comandos a la Voyager 2 para activar el propulsor de reserva que controla la dirección de la nave espacial y un día más tarde se recibió el "OK" desde la nave. Dicha estrategia permitirá a la nave de 34 años de edad reducir la cantidad de energía necesaria para operar usando propulsores no usados anteriormente, y al reducir el consumo de energía su vida útil se podría alargar incluso otra década. La nave transmitirá los resultados de la maniobra el 13 de Noviembre de 2011 y se recibirá en la tierra el 14, un día más tarde.





























